A pesar del corto tiempo en el cargo, el rector Giraldo dejó claro que la falta de un proceso de empalme ha sido un obstáculo significativo. Según sus declaraciones, la administración anterior no proporcionó la documentación necesaria, obligando al nuevo equipo a reconstruir desde cero la información de las oficinas. Este vacío ha sacado a la luz múltiples irregularidades que afectan tanto la gestión administrativa como la académica. A continuación, se presentan los hallazgos más preocupantes y las acciones emprendidas para evitar el colapso institucional.

UNA UNIVERSIDAD SUMIDA EN EL CAOS
Desde el año 2023, la Universidad Tecnológica del Chocó, Diego Luis Córdoba - UTCH, enfrenta una crisis administrativa y financiera sin precedentes lo cual la sumergió bajo medidas de inspección y vigilancia por parte del Ministerio de Educación. La falta de un adecuado proceso de empalme ha dejado a la institución sumida en el desorden, obligando a los nuevos funcionarios a reconstruir toda la información de las oficinas desde cero. La lentitud de los procesos no es más que un reflejo de la negligencia institucional y la ausencia de documentación tanto académica como administrativa.
El panorama es desolador: 109 hallazgos de irregularidades han sido detectados entre el 2023 y 2024, de los cuales 47 corresponden a gobernanza y administración, 24 son financieros dados a irregularidades económicas, 15 son académicos y 23 en fiduciarias. La supuesta autonomía universitaria ha sido distorsionada, convirtiéndola en un simple juego de nombramientos de consejeros y docentes sin una planificación estratégica real.
FINANZAS EN RUINAS: UNA DEUDA INSOSTENIBLE
Los estados financieros entregados no reflejan la realidad de la institución. La administración anterior dejó una deuda preliminar de 17.200 millones de pesos, de los cuales 7.439 millones carecían de disponibilidad real, comprometiendo aún más las finanzas de la Universidad. A esto se suma la imposibilidad de solicitar recursos al Ministerio en febrero y marzo debido a retrasos en los trámites de firmas tras el cambio de funcionarios.
El mal manejo de los recursos es evidente: el programa Chipichipi no se estaba recaudando de manera adecuada, lo que representa una grave pérdida de ingresos. La Granja Universitaria, a pesar de contar con funcionarios en nómina, no aporta ni un solo peso a la Universidad. Ante esta situación, se ha anunciado un mayor control sobre las rentas propias, pero la pregunta sigue en el aire: ¿por qué se permitió llegar a este punto?
SIN RECURSOS PARA EDUCACIÓN NI INVESTIGACIÓN
El impacto en la academia es devastador. No hay recursos disponibles para capacitaciones, pues los compromisos previos consumieron el presupuesto sin dejar margen de maniobra. La actual administración ha sido clara: no se otorgará una sola beca de maestría, y más en estos momentos. Además, se detectaron graves irregularidades en las plataformas digitales de la Universidad, exponiendo datos sensibles de la comunidad académica. Con la llegada de un nuevo jefe de sistemas, se ha intentado blindar la seguridad digital, pero la vulnerabilidad previa ya ha causado estragos.
La Vicerrectoría de investigación reporta un estado crítico en sus proyectos. De los 17 proyectos de regalías, 4 están suspendidos y 4 a punto de culminar y 9 en ejecución normal. Uno de los proyectos más afectados es el de madera, que enfrenta problemas técnicos y jurídicos. Además, los estudios de doctorado no han sido condonados, lo que impide el cierre de varios proyectos de investigación.
MEDIDAS CORRECTIVAS Y PLAN DE ACCIÓN
Ante la magnitud de la crisis, la administración ha anunciado una serie de medidas correctivas para intentar recuperar la estabilidad institucional:
• Se han establecido mesas de trabajo para abordar las problemáticas críticas.
• Se espera la designación de un nuevo inspector in situ para monitorear la situación de la Universidad.
• Se ha reanudado el periodo académico 2024-2 y se aprobó el calendario 2025-1, incluyendo un calendario especial para comunidades indígenas y programas de posgrado.
• Se parametrizó la plataforma universitaria para alinearla con el estatuto y evitar fraudes.
• Se renegoció el contrato de internet para la sede principal y los CDS, generando un ahorro de $45.000.000.
• Se optimizaron los equipos de comunicación para mejorar la seguridad y la conectividad en el campus.
• Se reactivaron los operadores de recaudo con bancos como AV Villas, Bogotá, BBVA, Super Giros y Efecty.
MEDIDAS CORRECTIVAS PARA PROYECTOS SUSPENDIDOS
Para evitar que más proyectos fracasen o queden en el limbo, se han tomado las siguientes acciones:
• Reprogramación de los proyectos con metas realistas.
• Incremento de cuadrillas de trabajo y adquisición de materiales para acelerar la ejecución.
• Monitoreo semanal del avance de los proyectos.
• Reportes de progreso y ajustes constantes para evitar nuevos retrasos.
PANORAMA ACADÉMICO: RECUPERACIÓN EN MARCHA
A pesar de la crisis, la Universidad sigue siendo un espacio académico de importancia en la región, con 14.255 estudiantes matriculados en 2024-2 y 1.759 aspirantes para el periodo 2025-1. Además, 18 programas académicos están en proceso de autoevaluación con fines de renovación del registro calificado y acreditación de alta calidad.
UN FUTURO INCIERTO: ¿QUIÉN RESPONDERÁ?
La crisis de la UTCH es el resultado de años de mala gestión y decisiones irresponsables. La parálisis institucional ha sido un golpe letal para su desarrollo, y quienes ansiaban el poder ahora deben asumir las consecuencias. Si bien hay talento para sacar adelante la Universidad, la pregunta clave sigue sin respuesta: ¿quién asumirá la responsabilidad de este desastre?
Oficina de Comunicaciones
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